Equipos de rescate trabajan contrarreloj en comunidades arrasadas y centrales hidroeléctricas, donde se teme que cientos de trabajadores hayan quedado atrapados.
Katmandú.— La magnitud de la tragedia provocada por la gigantesca riada en la frontera entre Nepal y China continúa creciendo. Los balances oficiales conjuntos sitúan en más de mil las personas fallecidas, mientras miles permanecen desaparecidas y las operaciones de búsqueda y rescate avanzan entre enormes cantidades de barro, rocas y escombros.
De acuerdo con la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA), el país reportó 987 cuerpos recuperados y 3,916 personas desaparecidas en uno de los balances divulgados este martes. En el Tíbet, las autoridades chinas informaron de 16 fallecidos y 546 desaparecidos, lo que elevó entonces el balance conjunto a 1,003 muertos y 4,462 personas sin localizar.
Revisan la lista de desaparecidos
Las autoridades nepalíes redujeron a 3,916 el número de desaparecidos después de retirar del registro a más de 290 trabajadores vinculados a proyectos hidroeléctricos que figuraban previamente como no localizados. Aun así, cientos de empleados de estas instalaciones siguen entre las personas buscadas y se teme que algunos permanezcan atrapados en túneles afectados por el desastre.
La recuperación de la electricidad y las telecomunicaciones también está permitiendo establecer contacto con comunidades que habían quedado completamente aisladas. Las 110 torres de Nepal Telecom afectadas por la emergencia ya volvieron a estar operativas, según las autoridades.
Más de 21,000 miembros de las fuerzas de seguridad participan en las operaciones, mientras los vuelos de helicópteros han permitido evacuar a más de 11,800 personas desde el comienzo de la emergencia.
Las investigaciones preliminares apuntan a que el desastre comenzó el 26 de agosto, cuando el colapso de una masa glaciar desencadenó una enorme avalancha de hielo, rocas, agua y lodo que descendió por los valles de la región fronteriza, destruyendo poblaciones, carreteras, puentes e instalaciones hidroeléctricas.
Fuente: EFE, Reuters y autoridades de Nepal y China.
Redacción: www.ClaveDigitalRD.com



