La estación científica Concordia, ubicada en el interior de la Antártida, registró el pasado 18 de julio de 2026 una temperatura de −84.1 grados Celsius, considerada la más baja medida en el planeta desde 2012.
El fenómeno ocurrió durante el invierno austral, cuando la región permanece sin luz solar y presenta una atmósfera extremadamente seca y estable. La estación se encuentra a más de 3,200 metros de altura, condiciones que favorecen una pérdida intensa de calor.
Aunque el dato no supera el récord histórico mundial de −89.2 °C, medido en la estación Vostok en 1983, representa un registro extraordinario para los últimos 14 años.
Los científicos explican que episodios locales de frío extremo pueden producirse incluso dentro de una tendencia global de calentamiento. Estas mediciones permiten estudiar el comportamiento de la atmósfera, el hielo polar y la variabilidad del clima.
Fuente principal: Estación Concordia y Live Science. Redacción: Clave Digital.



