Mantener el cuerpo en movimiento de manera habitual puede favorecer distintas funciones mentales y contribuir a una mejor calidad de vida, según investigaciones en salud y neurociencia.
Actividades tan cotidianas como caminar y bailar pueden aportar beneficios que van más allá del estado físico. La evidencia científica ha relacionado la actividad corporal frecuente con efectos positivos sobre la memoria, la atención, el estado de ánimo y otras funciones cognitivas.
Caminar regularmente estimula la circulación y contribuye a mantener activo el organismo. Además, representa una actividad accesible para muchas personas y puede incorporarse fácilmente a la rutina diaria.
Bailar combina cuerpo y mente
El baile incorpora componentes adicionales: seguir el ritmo, recordar movimientos, coordinar diferentes partes del cuerpo y reaccionar a estímulos musicales.
Esta combinación obliga al cerebro a trabajar simultáneamente con memoria, coordinación, atención y orientación, convirtiendo el baile en una actividad especialmente interesante para estudiar sus posibles beneficios cognitivos.
Además, cuando se practica en compañía, incorpora interacción social, otro factor relacionado con el bienestar emocional y mental.
La constancia es fundamental
Los especialistas destacan que los beneficios no dependen exclusivamente de realizar ejercicios intensos. Mantener una actividad física regular y adaptada a las capacidades de cada persona puede contribuir a preservar la autonomía y favorecer un envejecimiento más saludable.
Caminar y bailar no constituyen tratamientos contra enfermedades neurológicas, pero forman parte de un estilo de vida activo que la investigación científica relaciona con una mejor salud física y cerebral.
Fuente: Infobae – Salud
Redacción: www.ClaveDigitalRD.com



