YouTube eliminó recientemente decenas de canales dedicados al contenido ASMR, provocando reclamos de creadores que aseguran haber perdido años de trabajo y comunidades completas sin recibir una advertencia suficiente.
La plataforma explicó que las sanciones no estaban dirigidas contra el ASMR como formato, sino contra canales que presuntamente incumplían sus políticas sobre desnudez, contenido sexual o enlaces externos hacia páginas para adultos. Su normativa prohíbe el contenido explícito destinado a la gratificación sexual y permite eliminar videos o cerrar canales en casos graves o reiterados.
Algunos afectados sostienen que sus publicaciones eran únicamente relajantes o sensoriales y cuestionan que las decisiones se aplicaran de forma automática o sin una revisión adecuada.
YouTube mantiene que utiliza una combinación de sistemas tecnológicos y equipos humanos para detectar infracciones, restringir contenidos o eliminar cuentas. Por ahora, no hay evidencia de que la compañía pretenda prohibir el ASMR como categoría completa.
Fuente principal: YouTube y medios internacionales. Redacción: Clave Digital.



