La acumulación de basura y escombros en distintas calles del Gran Santo Domingo continúa dificultando la circulación de vehículos, motociclistas y peatones.
Los vertederos improvisados reducen el espacio disponible en vías estrechas y obligan a muchas personas a caminar por la calzada, aumentando el riesgo de accidentes. En algunos sectores, los cúmulos incluyen muebles, restos de construcción, plásticos y otros desperdicios que permanecen durante días sin ser retirados.
Además del impacto en la movilidad y la imagen urbana, residentes advierten que la acumulación de residuos puede generar malos olores, proliferación de insectos y riesgos para la salud.
La situación ha provocado llamados a los ayuntamientos para reforzar la frecuencia de recolección, sancionar los vertederos clandestinos y mantener libres las calles y aceras.
Fuente principal: Listín Diario. Redacción: Clave Digital.



