El precio del barril de Brent cerró en US$100.69, un alza de 7.03 %, alcanzando niveles no vistos desde mayo. Durante la jornada llegó a cotizar cerca de US$101.95.
El repunte estuvo impulsado por el temor a nuevas interrupciones en el suministro de crudo, luego de ataques contra petroleros saudíes y del aumento de las tensiones en rutas estratégicas como el mar Rojo y el estrecho de Ormuz.
La escalada entre Estados Unidos e Irán, junto con la amenaza de nuevos ataques y posibles bloqueos marítimos, volvió a encender las alarmas en los mercados energéticos. Aunque el Brent bajó posteriormente a US$96.78, acumuló una fuerte subida semanal, reflejando la volatilidad del mercado.
El avance del petróleo podría traducirse en mayores costos de transporte, combustibles e inflación si las tensiones se mantienen.
Fuente principal: EFE

