Accesos a la ubicación, cámara, micrófono, mensajes y archivos pueden convertirse en una puerta de entrada a la información privada cuando se conceden a aplicaciones que realmente no los necesitan.
Cada vez que instalamos una aplicación en el celular aparece una pregunta que muchas veces respondemos automáticamente: “¿Permitir acceso?”. Sin embargo, aceptar estas solicitudes sin comprobar para qué serán utilizadas puede comprometer la privacidad y seguridad del dispositivo.
No todos los permisos son necesarios
Una aplicación de fotografía puede necesitar utilizar la cámara y una plataforma de mapas requiere conocer la ubicación. La señal de alerta aparece cuando una aplicación solicita funciones que no guardan relación con el servicio que ofrece.
Entre las autorizaciones que requieren mayor atención están el acceso a SMS y llamadas, ubicación, cámara, micrófono, notificaciones, archivos y servicios de accesibilidad. Una aplicación maliciosa que obtenga determinados permisos podría recopilar información personal, interceptar códigos de verificación o realizar acciones en segundo plano.
Cámara, micrófono y ubicación
Estos tres permisos son especialmente sensibles porque pueden permitir que una aplicación conozca los movimientos del usuario o acceda a imágenes y sonidos captados por el teléfono.
Eso no significa que concederlos automáticamente implique que alguien esté espiando el celular. El riesgo aumenta cuando una aplicación obtiene accesos que no necesita o los utiliza de una manera que el usuario desconoce.
¿Cómo protegerse?
Los usuarios pueden revisar y retirar permisos desde las opciones de privacidad de Android y iPhone. También es recomendable utilizar alternativas como “permitir solo mientras se usa la aplicación” o “permitir una vez” cuando estén disponibles.
En Android los permisos pueden administrarse desde los ajustes de aplicaciones y privacidad, mientras que en iPhone pueden revisarse desde Configuración > Privacidad y seguridad. También conviene eliminar aplicaciones que ya no se utilizan y evitar instalar programas procedentes de fuentes desconocidas.
La recomendación principal es sencilla: antes de pulsar “Permitir”, preguntarse si esa aplicación realmente necesita ese acceso para funcionar.
Fuente: Infobae – Tecno.
Redacción: www.ClaveDigitalRD.com



