Una fatiga intensa, inusual y sin explicación puede aparecer como señal de alerta, especialmente cuando se presenta junto con otras molestias asociadas a un problema cardíaco.
Los síntomas de un infarto no siempre se manifiestan de la misma manera. Aunque el dolor o presión en el pecho continúa siendo una señal importante, algunas mujeres pueden experimentar manifestaciones menos evidentes que podrían confundirse con estrés, falta de sueño o agotamiento cotidiano.
Entre ellas se encuentra una fatiga repentina o fuera de lo habitual, suficientemente intensa como para dificultar actividades que normalmente se realizan sin problemas.
Especialistas consultados por The Washington Post señalan que resulta especialmente importante prestar atención cuando ese cansancio aparece sin una causa clara, es considerablemente diferente al habitual o se acompaña de otros síntomas.
Otras señales que no deben ignorarse
Además de la fatiga, un infarto puede presentar síntomas como presión o molestia en el pecho, dificultad para respirar, náuseas, sudor frío, mareos y dolor o molestias que pueden extenderse hacia brazos, espalda, cuello o mandíbula.
La presencia de estos síntomas no confirma por sí sola un infarto, pero ante una aparición repentina, intensa o preocupante se debe buscar atención médica de emergencia y no esperar a que desaparezcan por sí solos.
Reconocer estas señales puede ser especialmente importante porque atribuirlas únicamente al estrés o al cansancio podría retrasar la atención médica.
Fuente: Infobae – Salud / The Washington Post
Redacción: www.ClaveDigitalRD.com



