El abogado Erik Raful advirtió que el nuevo Código Penal ampliaría la responsabilidad de clínicas y centros de salud cuando se comprueben fallas graves en la supervisión, mala práctica o incumplimiento de protocolos que pongan en riesgo a los pacientes.
Según su análisis, las consecuencias podrían incluir multas elevadas, suspensión temporal de operaciones e incluso el cierre definitivo del establecimiento, dependiendo de la gravedad del caso y del nivel de responsabilidad institucional.
El debate surge mientras el Congreso revisa varios artículos relacionados con la práctica médica y la responsabilidad penal de los centros de salud. Entre las propuestas discutidas está precisar que las sanciones procedan cuando exista una falta grave e inexcusable conforme a las normas profesionales.
Fuente principal: El Día. Redacción: Clave Digital.

