El elevado consumo de electricidad y agua, el aumento de costos energéticos y las molestias en comunidades están llevando a candidatos demócratas y republicanos a cuestionar la expansión de estas instalaciones.
Washington.– La acelerada construcción de centros de datos destinados, entre otras funciones, a sostener el crecimiento de la inteligencia artificial se ha convertido en uno de los temas de las elecciones legislativas de medio mandato de Estados Unidos, previstas para noviembre de 2026.
La oposición ya cruza las líneas partidarias. Candidatos de ambos partidos han utilizado el tema en sus campañas, mientras comunidades reclaman por el consumo de electricidad y agua, el ruido y el posible impacto de estas instalaciones sobre el costo de los servicios básicos.
US$9,300 millones en costos adicionales
Uno de los datos que alimenta la controversia procede del mercado eléctrico regional PJM, que opera en 13 estados y el Distrito de Columbia. El crecimiento actual y proyectado de la demanda de los centros de datos elevó los costos de capacidad en unos US$9,300 millones, equivalente a un incremento del 174 % para el período analizado, frente a un escenario sin esa demanda.
El rechazo ciudadano también ha aumentado. Una encuesta de Gallup encontró que siete de cada diez estadounidenses se oponen a la construcción de centros de datos de inteligencia artificial en sus comunidades. Entre las principales preocupaciones aparecen el consumo de agua y energía, la contaminación y el posible aumento de las facturas.
La controversia ha provocado cambios de postura entre dirigentes políticos. Mientras algunos plantean moratorias, mayores regulaciones o eliminar incentivos fiscales, la administración del presidente Donald Trump continúa defendiendo el desarrollo de esta infraestructura como pieza estratégica para mantener la competitividad estadounidense en inteligencia artificial frente a China.
De esta manera, una infraestructura tecnológica que hasta hace poco era presentada principalmente como fuente de inversión y desarrollo económico se está convirtiendo en un asunto político capaz de influir en campañas estatales y federales de cara a las elecciones de noviembre.
Fuente: AFP / Monitoring Analytics / Gallup
Redacción: www.ClaveDigitalRD.com



