Santo Domingo.– República Dominicana ha logrado avances en la transformación de su sistema de atención a la salud mental, pero todavía enfrenta importantes retos relacionados con el acceso a especialistas, la prevención, el financiamiento y la atención primaria.
El Plan Estratégico Nacional de Salud Mental 2026-2030 recoge como referencia que alrededor del 20 % de la población dominicana presenta algún trastorno mental, principalmente ansiedad y depresión. Especialistas advierten, sin embargo, que todavía faltan estudios epidemiológicos nacionales que permitan determinar con mayor precisión la magnitud actual del problema.
Las cifras oficiales muestran la dimensión del desafío. Durante 2024, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica notificó 65,088 episodios relacionados con trastornos mentales y de la conducta. De estos, 42.1 % correspondieron a crisis de ansiedad, 33.3 % a crisis depresivas, 19.8 % a consumo problemático de alcohol, 3.4 % a intentos suicidas y 1.5 % a situaciones vinculadas con drogodependencia.
La atención está cambiando
El país ha ido dejando atrás el antiguo modelo concentrado principalmente en la hospitalización psiquiátrica para avanzar hacia unidades de intervención en crisis, servicios dentro de hospitales generales, rehabilitación psicosocial y atención comunitaria. Actualmente existen alrededor de 300 camas para atención de personas con trastornos mentales, y la meta oficial es alcanzar 500 antes de finalizar 2026.
Sin embargo, especialistas sostienen que aumentar las camas no es suficiente. El gran desafío es fortalecer la prevención y el primer nivel de atención para detectar y tratar los trastornos antes de que una persona llegue a una crisis que requiera hospitalización.
El financiamiento también continúa siendo un punto crítico. El plan 2026-2030 plantea llevar la inversión en salud mental hasta el 5 % del presupuesto nacional de salud, mientras persiste la necesidad de ampliar los equipos multidisciplinarios y las redes de apoyo para pacientes y familiares.
La transformación, por tanto, continúa pendiente: el país ha ampliado servicios y colocado la salud mental con mayor fuerza en la agenda pública, pero todavía necesita mejorar el acceso territorial, la prevención y la capacidad de acompañar a las personas antes, durante y después de una crisis.
Redacción: www.ClaveDigitalRD.com
Fuente: El Día / Plan Estratégico Nacional de Salud Mental 2026-2030.



