Salud.– No siempre hacen falta largas sesiones de ejercicio para aliviar la tensión acumulada durante el día. Pequeñas pausas activas de uno a cinco minutos pueden ayudar a relajar el cuerpo, despejar la mente y recuperar la concentración.
Entre las prácticas sencillas están los estiramientos de cuello y brazos, realizar varias respiraciones lentas y profundas, apartar la mirada de las pantallas para observar un punto lejano y utilizar una pelota antiestrés para liberar tensión en las manos.
Estas pausas pueden incorporarse durante el trabajo, el estudio o después de permanecer mucho tiempo frente a una computadora. Además de interrumpir períodos prolongados de inactividad, ofrecen unos minutos para cambiar el foco y reducir la tensión física y mental.
Los especialistas recomiendan combinar estas prácticas con actividad física regular, descanso adecuado y hábitos saludables, especialmente cuando el estrés se vuelve frecuente.
Redacción: www.ClaveDigitalRD.com



